La educación científica y el quehacer político
Comentario por Ramón López Alemán acerca de Mokita en Blanco y Negro
Tomado de: http://cienciaeindependencia.blogspot.com/2007/05/la-educacin-cientfica-y-el-quehacer.html
Recientemente compré y estoy leyendo el excelente libro “Mokita en blanco y negro” del Dr. Daniel Altschuler , físico de la Universidad de Puerto Rico y ex-Director del Observatorio de Arecibo. Altschuler es otro de esos raros científicos que no solo se preocupa por algún problema científico de interés para la comunidad de los expertos en estas áreas, sino por educar y divulgar la ciencia a la gente que no son científicos Es de la estirpe de Carl Sagan, Stephen Hawking, Albert Einstein y varios otros físicos, que además se han hecho escritores famosos por libros “best-seller” de ciencia popular (sin ecuaciones matemáticas, aunque no siempre eso quiere decir que son fácilmente inteligibles). El libro lo encuentran en las librerías La Tertulia o Norberto Gónzalez en el pueblo de Río Piedras, o escribiéndole al autor a daniel@naic.edu.
Es un libro excelente (y sumamente controversial, y quizás por eso tan bueno), y se los recomiendo a todos los que me leen. Es uno de los mejores libros que he leído (y he leído un montón). Es una visión algo pesimista (porque “un pesimista es un optimista bien informado”) pero certera y de denuncia al mundo alucinante, descabellado y absurdo que el fanatismo político, la religión acrítica, y la irracionalidad consumerista nos ha legado. La mayoría de los científicos tienden a ignorar y no querer mirar este mundo que han ayudado a crear y por el cual se tienen que hacer responsables. La única esperanza de salvación radica en que los científicos enseñemos a todo el resto de la población a pensar como científicos, a adoptar la ética de los científicos, y a entender los logros y desaciertos que han tenido los científicos.
Quería dejarlos con algunas citas sobre porqué coger cursos de ciencia en la escuela superior y la universidad (algo que casi todos odian) es tan importante para nuestro quehacer político moderno y para nuestra supervivencia como especie:
“Es paradójico que en un mundo cada vez más dependiente de la ciencia y la tecnología (le guste a uno o no) la fracción del tiempo dedicado a la enseñanza de la ciencia, y especialmente de la relación entre la ciencia y la sociedad, es muy pequeña.
Si no es posible y acaso contraproducente una educación científica para todos, al menos debemos intentar una política de educación y divulgación que enfatice la naturaleza de la empresa científica, y que permita al público comprender su valor y limitaciones. Que entienda que es la mejor forma de obtener conocimiento confiable. La historia de la ciencia y su carácter e impacto social son ingredientes importantes para su apreciación.”
“Es necesario enseñar a razonar, dudar y cuestionar, especialmente aquello que se expone por autoridad. Sin esa base no hay posibilidad de lograr una ciudadanía científicamente alfabetizada y gobernantes que nos lleven por el mejor camino, a pesar de los muchos intereses que ejercen presión para desviarlos. En pocas palabras: no enseñar qué pensar sino cómo pensar.”
“Se dice, seguramente sin que en realidad se piense en lo que significa, que en una verdadera democracia cualquiera puede ser miembro del gobierno. Yo creo que ése es justo el problema. De igual modo que no aceptamos que cualquiera sea el presidente de una universidad, o el gerente de una empresa, o nuestro médico, es absurdo no exigir más a aquellos que pretenden dirigir el destino de las naciones. […]
Si no cualquiera puede ser el gerente de una empresa, entonces ¿por qué cualquiera puede ser el gerente de la empresa más compleja de todas y la que nos afecta a todos, la nación o el país, como quiera llamarlo?”
“Hay que decirlo, basta de mokita. Nuestros dirigentes, democráticamente electos, son en muchos casos unos energúmenos incompetentes, y en otros simples malhechores o competentes perpetuantes del status quo. Son grises por la sencilla razón de que un pueblo educado para no pensar críticamente no distingue lo blanco de lo negro. Los candidatos son fabricados por expertos en publicidad al igual que muchos otros productos inútiles que es necesario vender.”